Este secreto te hará ganar millones de euros

El primer intento

Con 16 años abrí mi primer canal de YouTube con toda la ilusión del mundo. Me daba vergüenza que alguien se enterara, así que lo hice con el máximo secretismo posible.
Sin embargo, al tercer vídeo fui descubierto por mi madre, porque le daba “me gusta” a mis vídeos desde su móvil… y, obviamente, le acabaron saliendo en recomendados.
Después de pasar una vergüenza terrible y, como tampoco vi resultados, abandoné todas mis expectativas.


El sueño del dinero fácil

Meses más tarde, viendo vídeos en YouTube, me encontré con un tutorial sobre cómo crear una página web. No me lo pensé dos veces. Tenía prisa por empezar a ganar dinero, así que hice una web sobre lo primero que se me pasó por la cabeza.
Empecé a escribir artículos como un loco con inteligencia artificial y a meter enlaces de afiliado de Amazon. La idea era construir una página enorme, pero ni el tema me apasionaba ni tenía ganas de seguir escribiendo.
Al cabo de un par de meses, viendo cero resultados, decidí abandonar otra vez.


El experimento con amigos

Al verano siguiente, con ganas de hacer contenido tipo vlog, pero todavía con demasiada vergüenza para hacerlo solo, convencí a unos amigos para grabar juntos y así repartirnos la vergüenza entre todos.
Al principio nos lo pasamos genial, pero poco a poco los miembros del grupo se fueron cansando y el proyecto acabó muriendo.


Una colección de fracasos

Y podría seguir contándote varios párrafos más: cómo abrí y cerré canales de YouTube dos o tres veces más, cómo intenté lanzar una marca de ropa que nunca llegó a nada, o cómo probé suerte en el trading durante un par de meses.
El método ha ido cambiando, sí, pero el resultado siempre ha sido el mismo: fracaso.


Fracaso parcial, aprendizaje real

Seamos realistas: llamémoslo fracaso parcial. Porque de todo he sacado algo positivo, aunque sea poco.
Pero la verdad es que sí, he fracasado muchas veces en mis proyectos. Y si tú te has sentido igual alguna vez, si piensas que es imposible tener éxito, déjame decirte algo: yo no lo creo.
Por mucho que lo haya intentado sin éxito y me haya frustrado, ahora entiendo que no hace falta agobiarse. No tienes que pretender que todo te salga bien y rápido.
Lo que sí tienes que pretender es que lo que hagas te guste, y que lo disfrutes de verdad.


La verdadera meta

Céntrate más en encontrar algo que te apasione que en buscar el éxito.
Prueba cosas, equivócate, pero no te frustres si no te haces rico tradeando o vendiendo estufas por internet.
Los que lo consiguen, lo hacen porque disfrutan del proceso y le dedican el tiempo suficiente.


Por fin disfrutar

No tengo pruebas, pero tampoco dudas: desde que empecé este blog, sin presión, sin buscar triunfar rápido y simplemente escribiendo lo que siento, estoy tranquilo y disfrutando.
No tengo ansiedad por monetizar ni por publicar cada día. Y sé que, si sigo así, tengo más probabilidades que nunca de tener éxito.Y lo más bonito es esto:
por primera vez, el hecho de no haber conseguido nada todavía no me preocupa, porque ahora estoy exactamente donde quiero estar.

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