He estado varios días sin escribir ningún post.
Absolutamente nadie se habrá preguntado por qué, y soy consciente de ello.
Aun así, voy a contarlo, porque quizá te sientas identificado.
La razón es sencilla: he estado de exámenes en la universidad. Puede sonar lógico, normal e incluso comprensible, pero la realidad es que no haber sabido organizarme bien habla mal de mí, y lo reconozco.
La desmotivación universitaria
He empezado el curso desmotivado.
A pesar de estar cursando las últimas asignaturas de mi carrera —las más específicas, las que en teoría deberían apasionarme—, no siento motivación.
Es extraño pasar tantos años estudiando para llegar al final y darte cuenta de que lo que has elegido no te ilusiona.
Cada mañana, cuando suena el despertador, alargo el momento de levantarme lo máximo posible… simplemente para retrasar lo que viene después.

El miedo a un futuro gris
Tampoco me apasiona la idea de trabajar de lo que he estudiado.
He pasado por dos empresas y en ninguna he sentido que formara parte de algo que me moviera por dentro.
Quizá aún sea pronto para sacar conclusiones, pero todos los indicios apuntan en una dirección que no me motiva.
Además, me he fijado en la gente que trabaja conmigo: en general, los veo cansados, desmotivados, como si solo cumplieran horas para cobrar a final de mes.
Puede que sea una impresión mía, pero es difícil no notarlo.
Buscar algo propio
Por eso creé este blog y mi canal de YouTube.
No solo porque me gusta hacerlo, sino porque en el fondo sueño con vivir de algo que dependa únicamente de mí.
Algo que pueda escalar, sin tener que pedir permiso a un jefe o a un cliente para tomar decisiones.
Supongo que a nadie le gusta que le manden, pero la idea de pasar años sentado frente a un escritorio, haciendo algo que no me apasiona, solo por un sueldo que me mantenga con vida, me asusta.
Una chispa de esperanza
Hace unos días vi algo que me devolvió un poco de esperanza.
Hay un canal de YouTube llamado Enric Adventures, de un hombre de unos 40 años que sube vlogs de senderismo. Tiene apenas 7.000 suscriptores, y como muchos, mantiene su canal por puro hobby.
Pues bien, el otro día anunció su próxima aventura: dar la vuelta al mundo caminando.
Una locura, sí. Va a gastar mucho dinero, va a pasar por países donde se juega la vida. Pero decidió hacerlo igual.
Y ver eso me inspiró.
Una persona completamente “normal”, sin fama, sin millones, haciendo justo lo contrario de lo que todo el mundo considera sensato.
Renunciar a la comodidad por algo que le da sentido a su vida.
Conclusión: la locura de vivir
Mucha gente le ha llamado loco. Pero, sinceramente, ¿qué sentido tienen tantas comodidades si no hay algo que te motive a seguir adelante?Ojalá un día tener la valentía de Enric: atreverme a tomar decisiones que me hagan feliz, sin miedo a lo que opinen los demás.
Y quizás, solo quizás, los que lo llaman loco en realidad lo envidian… porque a ellos también les gustaría hacerlo, pero no se atreven.







