Si juegas al Fantasy y te frustras porque tus amigos siempre van por delante, este post te va a cambiar la temporada.
Empecé a jugar al Fantasy hace dos años gracias a un amigo que me dijo de hacer una liga. En principio no tenía ninguna esperanza, pero el juego es jodidamente competitivo y adictivo. Mola ganar jornadas, mola hacer clausulazos y, sobre todo, mola quedar primero. Nunca me imaginé que podría ganar compitiendo en una liga con jugadores que llevaban años jugando, pero lo hice. Y lo mejor de todo es que no fue suerte.
El Fantasy no es suerte, así que hoy te voy a compartir los secretos que van a hacer que literalmente destroces a tus rivales esta temporada.

1. No te cases con ningún jugador
La primera norma inquebrantable, y en la que fallan muchos managers, es esta: nunca, pero nunca, te cases con ningún jugador.A todos nos encantan determinados futbolistas, eso está bien, pero nunca debes invertir ni un euro de más simplemente porque te gusta.
He visto a mucha gente poner sumas gigantescas en jugadores que luego se han lesionado o han rendido mal… y su liga se ha ido a la mierda.
2. Ten siempre a tus jugadores a la venta
Independientemente de si los quieres vender o no. No importa.
Muchos managers no le ven el sentido:
“Si no quiero venderlo, ¿para qué ponerlo a la venta?”
Pero este pequeño detalle marca la diferencia entre un jugador bueno y un jugador que gana ligas.
Los jugadores van y vienen, la liga la gana el equipo
Hay dos razones de peso:
- La primera es que la liga o tus rivales pueden hacerte ofertas inesperadas.
A veces te ofrecen tanto dinero por un jugador que pensabas quedarte que sería absurdo rechazarlo.
Y si no lo tenías en venta, simplemente habrías perdido esa oportunidad. - La segunda, y más importante, es que tener a tus jugadores en venta activa el flujo de dinero en tu equipo.
Cuando recibes ofertas, ese dinero “virtual” cuenta como liquidez: te da margen para fichar rápido, moverte antes que los demás y reaccionar si sale un jugador top al mercado.
No hay nada peor que ver a tu rival fichar al crack que tú querías solo porque tú estabas esperando a vender.
El truco está en mantenerte flexible.
Aunque no planees vender, el simple hecho de tener todo tu equipo en venta te mantiene preparado para cualquier oportunidad.
El Fantasy, como la bolsa, premia a quien tiene liquidez y reflejos.
Los que se encariñan con sus jugadores o se quedan bloqueados sin dinero acaban viendo cómo los demás se llevan las gangas delante de sus narices.
3. Intenta tener la mínima cantidad de dinero posible
Tener 0 millones en efectivo no significa que estés arruinado, significa que estás jugando como un profesional.
En este juego, si quieres ganar, necesitas acumular el máximo valor en jugadores, no en el banco.
La única forma de hacerlo es que tus jugadores suban de valor.
Si tienes 50 millones en efectivo, no pierden valor, pero tampoco lo ganan.¿Y si luego quiero fichar?
Teniendo a tus jugadores a la venta, podrás vender rápido y disponer de dinero inmediato cuando lo necesites.
4. Nunca compres jugadores que bajan de valor
Tus jugadores son tus activos. Si están perdiendo valor, véndelos cuanto antes.
No importa si es un gran jugador que pasa por un mal momento o la estrella del equipo: si no hay previsión clara de que su valor suba pronto, vende sin miedo y corta las pérdidas.
5. No subas las cláusulas de tus jugadores
Este consejo aplica al 90 % de los casos. No vale la pena gastar dinero en subir las cláusulas.Si ves que quedan pocos días de candado rojo, ve preparando la venta.
Es la forma más segura de sacarle algo de beneficio antes de perder dinero en la clausula que nadie te asegura recuperar.
6. Tus metas no son puntos, son millones
Este es uno de los errores más comunes que comete la mayoría de jugadores:
centrarse en los puntos y no en el dinero.
Los puntos son la parte visible del juego, lo que todos miran cada jornada. Pero en realidad, los puntos no los controlas tú: dependen de que un jugador marque, de que otro no se lesione, de que el árbitro no te arruine la jornada con un penalti dudoso.
Y eso no lo puedes controlar.
Lo que sí puedes controlar es el valor de tu equipo.
Y ahí es donde se ganan las ligas.
Si cada semana tus jugadores suben de precio, estás haciendo bien las cosas. Si al final de temporada tu equipo vale 1.000 millones, te garantizo que estarás entre los primeros. Porque con un equipo de ese valor, tus alineaciones se llenan de cracks y las puntuaciones llegan solas.
Piensa el Fantasy como un juego de inversión:
- No compites por puntos, compites por capital.
- No fichas jugadores, fichas activos.
- No esperas suerte, fabricas valor.
Así que olvida eso de “quiero hacer 60 puntos esta jornada”.
Tu objetivo real debería ser:
“Quiero que el valor de mi plantilla suba 10 millones esta semana.”
Haz eso durante toda la temporada y los puntos vendrán como consecuencia.
Porque al final, en el Fantasy como en la vida, los que entienden cómo crece el valor… acaban ganando.
7. Métricas avanzadas
Por último, te dejo un recurso que me cambió la manera de jugar:
➡️ Analítica Fantasy
Ahí podrás ver datos súper útiles como el valor diario de los jugadores, las alineaciones probables, y muchas más estadísticas que te darán ventaja.
Cierre
El Fantasy no es suerte. Es gestión, análisis y paciencia.
Y, como en todo, los que entienden las reglas del juego… son los que acaban ganando.








